jueves, 1 de septiembre de 2011

Mundo hostel

Los hostels se han convertido en los alojamientos preferidos de los viajeros jóvenes (y no tanto) pero todavía hay algunos que no se animan a la experiencia. Yo los elijo cuando viajo sola o cuando tengo un presupuesto ajustado.
La historia de estos albergues empezó en Alemania a principios del siglo XX cuando a un profesor que organizaba excursiones para sus alumnos se le ocurrió utilizar las escuelas, que estaban vacías durante las vacaciones, como alojamiento. La idea fue rápidamente aceptada y este tipo de lugares se extendió por toda Europa con el objetivo de ofrecer alojamiento económico. Al principio eran albergues para la juventud pero hoy en día aceptan pasajeros de todas las edades, aunque algunos mantienen las restricciones. Hasta hace algunos años la mayoría pertenecía a Hostelling International y era necesario asociarse pero ya no es así.
El principio es sencillo: servicios básicos, habitaciones y baños compartidos,  instalaciones sencillas como cocina y comedor para que cada uno prepare su comida, áreas comunes donde encontrarse con los demás viajeros, personal joven y bien dispuesto.
Hay distintas clases de hostels: los de HI en general mantienen un nivel medio con instalaciones bastante amplias y limpias, hay algunos que no merecen el título de hostel porque son más como pensiones o algo así, otros ocupan un piso de un edificio -sobre todo en Europa- pero tienen todos los servicios necesarios aunque básicos, y los más profesionales ocupan edificios enteros y tienen los servicios casi como un hotel pero sin ser caros. Además cada vez más hostels tienen habitaciones privadas y aceptan gente de todas las edades y también familias. En Europa y Estados Unidos están entre 25 y 35 euros o dólares y en Sudamérica se consiguen desde 15 dólares, más o menos.
Para mí, que no me importa nada compartir la habitación y el baño, son ideales porque tienen buen precio, uno está de alguna manera acompañado, y suelen estar muy bien ubicados porque, como dicen los yanquis, cuando uno viaja por pocos días a un lugar lo más importante es location, location, location!
La clave en mi opinión es en primer lugar estar dispuesto a compartir y, sobre todo, pensar que si uno viaja por diversión y sin intenciones de arruinarle las vacaciones a los demás, lo más seguro es que los demás también tienen el mismo espíritu y no habrá ningún problema.
Para elegir lo mejor es consultar páginas como Tripadvisor que tienen críticas de viajeros y fotos reales de los hostels. Según las fotos y los comentarios se puede saber cuál es la onda del lugar, por ejemplo, si la mayoría de las fotos son de chicos en una fiesta, seguro que ese hostel no va a ser tranquilo. Para contratar hay muchas páginas, las mejores para mí son Hostel Bookers, Booking y Gomio. Estas páginas generalmente tienen excelentes precios y permiten reservar con una pequeña suma de dinero, lo que nos asegura el alojamiento, pero conviene comparar con la página del hostel porque a veces pueden tener mejores precios o habitaciones.


El primero: The Aladdin, Nueva York
Fui en 2001 cuando aunque parezca mentira internet era arcaica por lo que era difícil encontrar información y había muy pocos hostels, aún en NYC. Está super bien ubicado en la calle 45 y la 8°, a pocas cuadras de Times Square. Por ser mi primer vez tuve suerte, me tocó compartir la habitación con un chico y una chica argentinos, pero me acuerdo que cuando entré al baño el primer día me encontré con un negro altísimo vestido con una túnica negra larga hasta el piso, dije "Hello" y listo porque tampoco iba a demostrar mi sorpresa. Estuve ahí 5 o 6 días y fue bárbaro porque iba caminando a todos lados y en la cuadra había teatros así que estaba siempre iluminada. Las críticas actuales de Tripadvisor son pésimas y supongo que no vale la pena ir ahí porque hoy hay mil opciones más, pero yo la pasé bien.


El más lindo: Albergue das Laranjeiras, Salvador de Bahía
Está en una casa típica en pleno Pelourinho, decorada con colores brillantes y mucha onda. Con mi amiga Julieta nos alojamos en una habitación privada muy linda pero también había compartidas aunque ahí las camas están un poquito encimadas. Lo que más recordamos, además de la encantadora ciudad, es el café da manha con jugos y fruta y la crepería que funciona en la planta baja. Exquisita! 
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Olvidable: Ashlee House, Londres
No era ni lindo ni muy limpio, era muy ruidoso y una o dos veces me bañé con agua fría, el desayuno estaba bien pero estaba a 100 metros de Kings Cross Station, adonde llegan varias líneas de metro y bus, y St. Pancras Station, adonde llega el Eurostar. Desde ahí iba caminando a todos lados y no la pasé mal pero creo que no volvería aunque estuve viendo la página web ahora y parece que ahora se llama Clinck y está mucho mejor. Tendré que volver a comprobarlo. No era así cuando yo fui :(
  

Recomendable: Hostal Moneda, México
Está muy bien, a media cuadra del Zócalo en pleno centro histórico. Las habitaciones no tienen muchas camas y en general tienen baño privado, hay una cocina en planta baja y una terraza divina con vista a la Catedral donde servían el desayuno y a la noche funcionaba un bar. Si volviera a DF no me alojaría en el centro histórico porque a la noche se muere (o moría) pero sí recomendaría el hostel.
   

El típico: Media Luna Hostel, Cartagena
Construido en un antiguo edificio del barrio Getsemani, este es el típico hostel de mochileros europeos y norteamericanos. Salvo mis amigas y yo creo que nadie superaba los 30 años y todos muy cool. El hostel tenía un gran patio central con palmeras, una piletita, reposeras, bancos y mesas, las habitaciones eran todas iguales con seis camas cuchetas de mampostería algunas con baño privado, en el primer piso había un bar y el agua era natural (o sea que no era caliente). Está bueno, creo que volvería.
  

Los mejores: Centric Point, Barcelona
Genial. Ubicado en el Paseo de Gracia, frente a la casa Lleo Morera y a sólo media cuadra de la Casa Batló, un lujo. Ocupa todo un edificio precioso, de esos que hay en el Ensanche, y está muy bien preparado, tiene tarjetas magnéticas para las habitaciones, baños con duchas temporizadas, desayuno bufet sencillo pero muy abundante, un salón común con internet y televisión, instalaciones limpias y bastante cómodas. Volvería sin dudar.
Equity Point Centric Building

2go4, Bruselas
Muy bien ubicado, a sólo unas cuadras de la Grand Place. Hermoso edificio muy bien decorado y equipado. No tenía desayuno pero sí una máquina de café gratuita hasta las 11 de la mañana y también una cocina.
  

Geo Hostel, Medellín
Recién construido, ubicado en la zona rosa, habitaciones con varias camas pero amplias y con baño privado y gigante, desayuno incluido, cocina disponible preciosa y bien equipada y un lindísimo sum en el último piso con terraza y jacuzzi!
  

Free Style, Ushuaia
Más que un hostel parecía un hotel. Localizado en el centro, en un muy lindo edificio nuevo, tenía cocina y comedor en la planta baja, habitaciones para cuatro muy cómodas y con baño privado y un salón en el último piso con juegos, sillones y TV y vista al Beagle y a las montañas. Espectacular.
  

Viajar sola

Interrumpo la serie del viaje por Medio Oriente para hablar de una cuestión que muchos hemos experimentado, que algunos temen y otros amamo...